¿En verdad incrementaron los delitos?

0
222

Praxis Política | César Rguez. |

De acuerdo a las últimas estadísticas en cuanto a la comisión del delito, se habla que Durango es uno de los estados en donde aumentaron los delitos del fuero común, ante esta situación, surge la pregunta: ¿en verdad incrementaron los delitos?, ¿o solo es el reflejo de una sociedad con mayor confianza en sus autoridades?

Este tema es digno de analizarse y hacer una profunda valoración, ya que lejos de que el ciudadano perciba una mayor inseguridad, cada vez se percibe más seguro en esta capital, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

¿Y por qué nos referimos a este tema? Porque en la presentación del primer informe del ciudadano gobernador del Estado, José Rosas Aispuro Torres fue cuestionado al respecto por uno de los diputados más críticos del gobierno. Luis Enrique Benítez Ojeda dentro del formato nuevo que impuso el mandatario estatal para su informe del primer año de actividades, le cuestionó sobre el aumento de delitos en el estado, aunque sería más bien el aumento de las denuncias.

Es necesario reflexionar al respecto para poder plantear la realidad. El caso es que el aumento sobre los delitos, incide directamente con el número de denuncias, por lo cual se pudiera dudar que exista un verdadero incremento.

La directora del Instituto Estatal de las Mujeres (IEM), Luz Elena Estrada Rodríguez ha manifestado que el número de denuncias se liga directamente al grado de confianza en la autoridad, por lo tanto, no tiene nada que ver con el aumento del delito. Y es que, ella señaló en reciente entrevista, que los delitos en contra las mujeres, lo cual es su ramo, siempre habían existido, la diferencia es que ahora las víctimas sí se están animando a interponer la denuncia formal.

En realidad, la ineficiencia y corrupción de los gobiernos, siempre han sido percibidos por los propios ciudadanos, es decir, que si un ciudadano o ciudadana sospecha que no recibirá justicia, decide mejor no arriesgarse a interponer una denuncia. Si existe corrupción dentro de los gobiernos y las instituciones están contaminadas, será difícil que las víctimas acudan a quejarse de manera formal, porque incluso sienten que llevan mayores riesgos.

No es fácil acudir a las autoridades, cuando sabes que tu agresor es conocido de, primo de, hermano de, o incluso trabaja en las mismas instituciones, ya que siempre la llevarás de perder. Hoy el gobierno de la alternancia significa mucho para los duranguenses, porque aquel que en el sexenio pasado pudiera gozar de tolerancia e impunidad por parte de las autoridades, ahora ya no debe gozar de estos privilegios.

Da mayor certidumbre contar con nuevas autoridades que no han surgido de las mismas filas de los anteriores, o que no traen la misma inercia, porque aquella población que ha sido lastimada con mayor confianza se acerca y denuncia; eso… tiene lógica.

Ojalá y esos duranguenses que esperaban justicia desde hace muchos años y que nadie les hacía caso, o nadie les aseguraba un juicio imparcial, hoy con los nuevos gobiernos obtengan lo que tanto han reclamado.

Basta de privilegios y del solapamiento de las autoridades tan solo porque algunos se sentían parte o presumían de sus “palancas”. La justicia debe ser pareja para todos y aquel que trasgreda la ley debe pagar, así sea una funcionario público o mando alto que golpee a su esposa o pareja, todos tienen que someterse a la acción de la justicia.

Al respecto se viene a mi memoria el reciente caso conocido del excandidato a gobernador de manera independiente, quien agredió a su esposa e hijos, quizá, no era la primera vez que lo hacía, sin embargo, al ser uno de los consentidos del gobierno anterior, nunca ni siquiera salió a luz pública sus conductas destructivas.

Entonces, hablar de que los delitos incrementaron de manera sustancial puede ser relativo, las víctimas pudieron estar viviendo abusos durante muchos años y nunca se animaron a denunciar, pero ante el cambio de poder, ahora esos protegidos han quedado a la deriva y pueden ser señalados.

Y hablando de política

Hablando de política en las redes sociales se ha propagado el hecho que el exgobernador Ismael Hernández Deras movió sus piezas como uno de los mejores ajedrecistas, se señala que al tiempo que volvió a ser dueño del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al apoyar a uno de sus más fieles seguidores, Luis Enrique Benítez Ojeda, también negoció la llegada de la diputada federal Alicia Guadalupe Gamboa Martínez.

Pese a que muchos de los priistas han reclamado a Benítez Ojeda cumpla el pacto de renunciar a su cargo como legislador local y se ha negado a esta solicitud, no se descarta que lo haga en los próximos días o semanas, bajo el argumento que el tricolor necesita de todo su tiempo para ser reconstruido.

Visto el tema desde esta perspectiva, si Benítez decidiera pedir licencia en su cargo, lo mismo tendría que hacer Alicia Gamboa y aunque ella ha manifestado que no se retirará de su cargo, pudiera ante la presión realizar esta acción y adivinemos quién es su suplente, pues “La China”, Gabriela Hernández López, hija del exmandatario.

Ojalá que estas conclusiones sean solo especulaciones, ya que Gamboa Martínez es una de las mejores políticas que tiene Durango y ha cumplido de manera excelente la función de diputada federal, además que viene creciendo de forma exponencial en su carrera política y en las simpatías de los ciudadanos.