Breves de Barandilla: Detenidos por escandalizar, la mayoría beodos o drogados

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Aproximadamente a las 11.23 horas de este lunes agentes de la Policía Municipal acudieron a las calles Dalí y Silvestre Revueltas del fraccionamiento Los Viñedos de esta misma entidad, a realizar la detención de quien responde al nombre de Ismael “N” de 27 años de edad, domiciliado en la colonia Jardines de Cancún de esta municipalidad, debido a que se encontraba alterando el orden público.

Tras ser remitido y certificado Ismael fue diagnosticado como intoxicado por consumo de marihuana por lo que fue puesto a disposición del Juez Administrativo para que responda por lo que le resulte.

Otro caso muy similar se presentó alrededor de las 12:23 horas de ese mismo día en las calles Catalino Herrera y Delfina Arroyo de la Colonia J. Guadalupe Rodriguez, también de esta entidad, cuando oficiales municipales tuvieron que acudir a “apaciguar” a Isaí de 23 años de edad, domiciliado en esa misma colonia, quien se encontraba alterando el orden nada más así de ganas.

El no tan joven Isaí fue diagnosticado bajo los efectos de la droga conocida como cristal por lo que andaba muy “alto”, razón por demás suficiente para ponerse a gritar y escandalizar por lo que los vecinos y hasta sus propios familiares le tuvieron que hablar a la policía para que lo atendiera y fuera llevado a los separos policiales para que pasara una agradable tarde.

Y siguiendo con los casos en los que Policías del municipio tienen que intervenir para calmar a escandalosos, aproximadamente a las 13:07 horas del mismo lunes los oficiales se dirigieron a la calle Querétaro entre calle Tampico y calle Monte Potosí de la colonia Jardines de Cancún, para remitir a quien responde al nombre de Oscar “N” de 35 años de edad, oriundo de ese mismo asentamiento, quien andaba como llanta de camión doble semi remolque (hasta atrás), de la droga conocida como cristal por lo que manoteaba, gritaba y balbuceaba improperios a propios y extraños por lo que una vez que fue calmado (guiño), tuvo que ser internado en la estación de policía para que los efectos de esa cochinada que se mete se le bajaran y tras pagar su multa pueda salir otra vez a buscar camorra.

Así pues las cosas en nuestro Durango, lleno cada día más de niños, jóvenes y adultos adictos a cuanta porquería venden en la calle.